8 Formas de Controlar tus Niveles de Estrés

30.11.2020


El estrés es una respuesta de adaptación a nuestro entorno, por eso, pequeñas cantidades de estrés pueden ser beneficiosas para mantenernos más alerta, atentos y motivados en nuestra vida diaria. Sin embargo, altos niveles de estrés experimentados durante un largo período de tiempo se consideran "crónicos", y son muy peligrosos para nuestra salud en general. El estrés es capaz de aumentar el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, diabetes, aumento de peso u obesidad, trastornos mentales, enfermedades autoinmunes, trastornos digestivos, y también puede agravar una condición preexistente.

No siempre podemos controlar las fuentes de estrés en nuestras vidas, pero podemos cambiar la forma en que reaccionamos a ante ellas, unido a añadir  algunos cambios de comportamiento para ayudarnos a reducir y prevenir los efectos negativos del estrés en nuestro cuerpo.

Aquí tienes 8 recomendaciones para ayudarte a manejar tu estrés diariamente:


1. Una dieta densa y llena de nutrientes


Un suministro constante de nutrientes rico en vitaminas esenciales, minerales, grasas saludables, aminoácidos y antioxidantes ayuda al cerebro a manejar mejor el estrés. Algunos de los mejores alimentos para el alivio natural del estrés incluyen:

  • Alimentos ricos en vitamina B: el cuerpo utiliza la vitamina B para convertir los nutrientes en energía. Algunos alimentos ricos en esta vitamina son los huevos ecológicos, la carne de vacuno alimentada con pastos, el pescado de pesca salvaje, las aves de corral y las verduras de hoja verde.
  • Alimentos ricos en calcio y magnesio: estos minerales son importantes para relajar los músculos, aliviar los dolores de cabeza y ayudarte a dormir. Algunas buenas fuentes es estos minerales son el yogur natural sin azúcar, el salmón de pesca salvaje, las legumbres, el aguacate, las nueces, las verduras de hoja verde y las verduras crucíferas como el brócoli.
  • Alimentos ricos en proteínas: proporcionan los aminoácidos necesarios para el funcionamiento adecuado de los neurotransmisores. La carne, el pescado, los huevos y las legumbres son ricas en proteínas.
  • Grasas saludables y ácidos grasos omega-3: reducen la inflamación y ayudan a estabilizar el estado de ánimo. Algunas fuentes de Omega 3 son los pescados de pesca salvajes, el salmón o las sardinas, y se pueden encontrar grasas saludables en los frutos secos, las semillas, los aguacates, el aceite de oliva y el coco.


2. Ejercicio físico


El ejercicio es un remedio natural para la ansiedad. Libera endorfinas en el cerebro, que actúan como un analgésico natural y lentantan el ánimo. El ejercicio regular nos protege del estrés porque regula varios procesos metabólicos y psicológicos del cuerpo. Mejora la sensibilidad a la insulina, puede ayudar al procesamiento mental y reduce el riesgo de depresión. Además, el ejercicio nos ayuda a dormir mejor reforzando nuestros ritmos circadianos naturales (ciclos de sueño/despertar) que regulan las hormonas y ayudan al cuerpo a recuperarse.


3. Meditación y mindfulness


La meditación es una técnica eficaz para aliviar el estrés y ayudar a lidiar con los sentimientos de preocupación, ansiedad y ayudarte a encontrar más paz mental. Se ha demostrado que varias formas de meditación disminuyen las respuestas fisiológicas al estrés, mejorando la conciencia y ayudando a superar diversos problemas emocionales y físicos, como: ansiedad, depresión, problemas de atención, uso de sustancias, hábitos alimenticios poco saludables, problemas de sueño y dolor. Mindfulness es  un tipo de técnica basada en ejercicios y pensamientos encaminados a mejorar las capacidades de concentración, aumentar la conciencia y la atención,  reducir estrés y la ansiedad y favorecer el sueño y el descanso. Las técnicas de mindfulness pueden ayudar a reducur practicando durante tan sólo 10 ó 15 minutos una o dos veces al día.


4. Terapia Cognitivo Conductual


La terapia cognitivo conductual (TCC) es una práctica de intervención terapéutica que ha demostrado disminuir la ansiedad, el estrés y ayudar en múltiples trastornos, incluyendo la adicción, los trastornos alimentarios, el insomnio y la depresión. La TCC se centra en desafiar y cambiar  distorsiones cognitivas no saludables (pensamientos, creencias y actitudes) como el pensamiento de "todo o nada", sacar conclusiones precipitadas, el pesimismo, tener expectativas poco realistas sobre nosotros mismos, esperar lo peor cada situación y sentir culpa o vergüenza en eventos que están fuera de nuestro control. Una vez que se pueda identificar la raíz del patrón de pensamiento que está causando pensamientos negativos, se puede trabajar para cambiar la forma en que se piensa acerca de algunos eventos y, por lo tanto, cómo reaccionar ante ellos. La TCC ayuda a mejorar la regulación emocional, y con el desarrollo de estrategias personales de afrontamiento.


5. Hierbas adaptógenas


Las hierbas adaptógenas son plantas curativas que pueden mejorar los síntomas de la ansiedad reduciendo los efectos que el estrés y los desequilibrios de cortisol, "la hormona del estrés", tienen en tu cuerpo. Las plantas adaptógenos, como el Ginseng, Ashwagandha, Maca, Rhodiola y la albahaca sagrada, y equilibran y protegen el cuerpo, facilitan el manejo del estrés regulando las hormonas y las funciones fisiológicas.


6. Aceites esenciales


Los aceites esenciales como la lavanda, el incienso, la salvia, la valeriana y la bergamota se utilizan para ayudar a relajar el cuerpo y la mente, y mejorar el sueño. Concretamente, el aceite esencial de lavanda es ampliamente reconocido como un relajante natural, calmando los sentimientos de ansiedad y ayudando a conciliar el sueño. 


7. Pasar más tiempo en la naturaleza


Estar al aire libre puede ayudar a levantar tu estado de ánimo y mejorar  tu sueño debido al efecto de la luz natural en nuestros ritmos circadianos (ciclos de sueño/vigilia).


8. Disfrutar con otros y tener interacciones positivas


Hacer cosas que te gustan con tus amigos y seres queridos son comportamientos favorables para aliviar el estrés. El sentimiento de pertenencia, ser escuchado y valorado son importantes protectores del estrés.


Déjame ayudarte a crear un plan nutricional y de estilo de vida que te ayude a alcanzar tus objetivos.