Alergias, Intolerancias y Sensibilidades Alimentarias. ¿Cuáles son las Diferencias?

01.12.2020


La identificación de una alergia alimentaria frente a una intolerancia, o una sensibilidad alimentaria suele ser problemática y estos términos con frecuencia se confunden. Las alergias, las intolerancias y las sensibilidades alimentarias pueden tener algunas similitudes, pero existen claras diferencias en el origen de estos problemas. ¿Sabes cuáles son las diferencias?



ALERGIA ALIMENTARIA

Las alergias alimentarias consisten en la respuesta del sistema inmunológico (IgE) a un determinado alimento. El cuerpo percibe que una proteína de un determinado alimento puede ser perjudicial y desencadena una respuesta del sistema inmunológico, produciendo histamina para protegerse. La histamina causa síntomas de alergia como urticaria, tos y silbidos respiratorios. El cuerpo entonces "recuerda" esta reacción inmunológica y cuando el alimento alergénico entra de nuevo en el cuerpo, la respuesta de la histamina se desencadena más fácilmente. Las alergias alimentarias pueden aparecer en cualquier momento de nuestras vidas, incluso durante la edad adulta.

Síntomas de una reacción alérgica


Los síntomas de la alergia alimentaria suelen aparecer entre unos minutos y dos horas después del consumo del alérgeno. Las reacciones alérgicas pueden incluir los siguientes síntomas:

  • Urticaria, piel enrojecida o sarpullido
  • Sensación de hormigueo o picor en la boca
  • Hinchazón de la lengua, el labio, la garganta o la cara
  • Dificultad para respirar
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Calambres abdominales
  • Tos o estornudos
  • Mareos o vértigo
  • Pérdida de conciencia


Si sospechas que puedes tener una alergia alimentaria, acude a tu médico de cabecera y pide una prueba de alergia. Si tienes ya diagnosticada una alergia alimentaria, considera leer siempre escrupulosamente las etiquetas de los ingredientes de los alimentos, y llevar contigo inyecciones de epinefrina en caso de ingestión accidental o contacto con el alimento.



INTOLERANCIA ALIMENTARIA

Las intolerancias alimentarias son la respuesta del sistema digestivo a un determinado alimento. A diferencia de una alergia alimentaria, que produce una reacción inmunológico después de consumir un alérgeno, una intolerancia alimentaria produce una reacción no inmunológica. La intolerancia alimentaria se refiere principalmente a la incapacidad de procesar o digerir ciertos alimentos debido a la falta de enzimas digestivas que se crean en el estómago. Un ejemplo de la intolerancia alimentaria más común es la intolerancia a la lactosa. El cuerpo de un individuo que experimenta intolerancia a la lactosa no tiene la enzima lactasa para ayudar al cuerpo a digerir los productos lácteos, por lo tanto, desarrollará diferentes síntomas después de consumir productos lácteos.


Síntomas de la intolerancia alimentaria


Los síntomas de intolerancia alimentaria pueden aparecer entre 30 minutos y 48 horas después de la ingestión del alimento problemático. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:


  • Gases/hinchazón de estómago
  • Diarrea/Estreñimiento
  • Dolor de estómago/retortijones
  • Dolores de cabeza/migrañas
  • Sentirse cansado, letárgico
  • Neblina mental
  • Reacciones y problemas de la piel (urticaria, acné, eczema)
  • Dolor en las articulaciones
  • Congestión nasal


Algunos individuos con intolerancia alimentaria pueden tolerar ciertos alimentos problemáticos en pequeñas cantidades. Sin embargo, evitar el alimento que causa la intolerancia es la mejor manera de evitar los síntomas por completo, y terminar con el problema para siempre. Existen suplementos de enzimas digestivas de venta en farmacia que pueden ayudar, sin embargo no están creados para su uso diario.



SENSIBILIDADES ALIMENTARIAS

Después de comer ciertos alimentos algunas personas desarrollan síntomas que no están relacionados con las intolerancias o alergias a los alimentos. Estos se denominan sensibilidades alimentarias. Aunque existe una controversia sobre lo que ocurre exactamente en el cuerpo de una persona con sensibilidad a los alimentos, parece que la exposición a determinados alimentos puede crear una reacción inmunológica (IgG) que genera diferentes síntomas. La sensibilidad alimentaria es una reacción inmunológica retardada a un alimento específico que puede causar síntomas molestos. El gluten es probablemente el desencadenante más conocido de las sensibilidades alimentarias.



Síntomas de una sensibilidad alimentaria

Los síntomas de una sensibilidad alimentaria pueden aparecer entre horas y varios días después de la ingestión del alimento problemático, y muchas veces estos efectos son acumulativos. Algunos de los síntomas más comunes son:


  • Cansancio/Fatiga
  • Dificultad para concentrarse
  • Dolor en las articulaciones
  • Dolores de cabeza o migrañas
  • Dolor de estómago
  • Gas, estómago hinchado y fermentación
  • Diarrea/Estreñimiento
  • Fatiga
  • Erupciones en la piel
  • Neblina mental

La mejor herramienta que tenemos para identificar una sensibilidad alimentaria actualmente, es un proceso de cuidadosa observación y experimentación. De esta forma, se eliminarán de la dieta los alimentos que se cree que causan las reacciones  de dos a cuatro semanas, reintroduciéndolos uno por uno, y observando la sintomatología. Esto se llama dieta de eliminación.
Las sensibilidades alimenticias en ocasiones pueden desaparecer con el tiempo. Nuestros cuerpos, sistemas inmunológicos y nuestra microbiota intestinal cambian continuamente, por eso, se puede considerar reintroducir pequeñas cantidades de los alimentos problemáticos con el tiempo para ver qué es lo que puedes tolerar.



Los peligros de las alergias, intolerancias y sensibilidades alimentarias


Cuando se tiene una alergia, intolerancia o sensibilidad alimentaria no identificada, el cuerpo envía constantemente respuestas inflamatorias que pueden causar daño de diferentes formas. Estos problemas se asocian con una mayor probabilidad de desarrollar fatiga crónica, artritis, deficiencias de nutrientes, enfermedades de la piel, enfermedades autoinmunes, insomnio, aumento de peso, migrañas y síndrome de intestino irritable. Si sospechas que puedes tener alguna de estas condiciones, pide una cita con su médico para que te haga las pruebas necesarias y descarte cualquier condición potencialmente peligrosa (por ejemplo una enfermedad autoinmune como la enfermedad celiaca), y habla con un experto en salud sobre la posibilidad de seguir una dieta de eliminación controlada.


Déjame ayudarte a crear un plan nutricional y de estilo de vida que te ayude a alcanzar tus objetivos.